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Imagen de Milenio |

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el sucio espectador que descifra la voz del dios de
las
pequeñas cosas
como el perverso que ama la cerradura y no el cuerpo
que se desnuda,
las manos y no la caricia, el rouge y nunca el beso.
Me llamará su sonrisa, así se esconda en otros
dientes.
Y la serena certeza de la muerte (16).
La muerte es
tratada de pie, con los labios apretados. La coloquialidad y la natural pureza
de su lenguaje lo hacen uno de los poetas más conversacionales desde el
solipsismo generacional; no porque no dialogue con sus escritores coetáneos,
sino porque al hablar del otro (el indigente, la niña, la ternura) nos demuestra la individualidad de la sociedad
que ilumina como luciérnagas la noche del pensamiento que «casi siempre se ha
borrado por el frotar cotidiano / contra los muros del otro. / Los muertos / la
crisis perpetua de todo / el otear en el plexo recién abierto» (36). En la parte
final del poemario, las referencias a las culturas que nos anteceden se suceden
en prosas del viaje iniciático de cada poema.

En caso de reventar por los costados:
1 Calme a la persona de su extrema derecha
1.1 Si llega a salpicar pida disculpas
2 Hidrate el área purulenta
2.1 Utilice sólo agua o Sidra
2.2 Lance chorros regulares al área infectada
3 Reconozca que es un zombie
3.1 Diga en voz alta: Mi nombre es Luis Alberto
Arellano y
soy un zombie
3.2 Arranque una oreja mientras toma fuerza para
continuar
confesando
3.3 Simule que ha perdido la vista y debe tocarlo
todo.
Todo.
4 Guarde los dedos que vaya perdiendo o en su
defecto vaya
encontrando
4.1 O se re injertan o son un buen snack para largas
caminatas en busca de carne fresca.
5 Préndase fuego
5.1 Mucho fuego
5.2 Alto octanaje para arder parejo
5.3 Deje a un lado los objetos metálicos que pueden
causar
daño a altas temperaturas
5.4 Vocalice la Ibis de Ovidio mientras aún tiene la
mandíbula sujeta al cráneo
6 Despídase lentamente y todo el daño colateral en
vasos de
plástico rosa (38-39)
Luis Alberto
Arellano fue un poeta que con solo cuarenta años nos dejó una voz
personalísima, tan aguda en su humor como grave en su fondo. Además de en el Archivo de Poesía Mexa, también podemos disfrutar al queretano en la revista El Humo
o en El Cálamo.
Una maravilla de Queretano!
ResponderBorrarSin duda. Para leerlo siempre. Saludos
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