domingo, 6 de septiembre de 2020

Una extraña seta en el jardín


Una extraña seta en el jardín (Fondo de Cultura Económica / Fundación para las Letras Mexicanas, 2018) es el libro con el que Luis Eduardo García (Guadalajara, Jalisco, 1982) crea un universo maravilloso (en el mejor sentido de la palabra) mediante un solapamiento de la realidad y la ficción a través de distintos niveles de lectura.

            Ganó el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños 2017 con un jurado formado por Martha Riva Palacio, María Emilia López y Luigi Amara. El mundo de fantasía explica el que nos acoge y se enriquece con las luminosas ilustraciones de Adolfo Serra. Atrae a niñas y niños que busquen imaginar ahora, sin desatender referentes clásicos de las más vivas (y, a veces, desconocidas) tradiciones literarias.
            Breves poemas (en verso o en prosa) van narrando una historia para dormir, o para no dormir. Se suceden seres con los que se encuentra el señor Howe en los más singulares paisajes. Del mar a la tierra en tercera persona con un lenguaje coloquial (no exento de figuras entre líneas) el verso se curva o, de plano, homenajea al caligrama.
            Cual entomólogo (Higashi establecía una alegoría de esta guisa para la escritura y la crítica de poesía en México) quien escribe (y quien dibuja, lee) se pregunta por la trascendencia de una cucaracha capaz de colarse por el oído de un hombre o despertar una danza rumana en otra persona. Se conectan con maestría escenas inusuales, incluso a propósito de la muerte. He aquí una muestra:



Con «Amor constante más allá de la higiene» (21), como Vicente Quirarte en «Amor constante más allá de Insurgentes» o Yolanda Segura en «ceniza constante más allá del amor» se actualiza una poética de vida mediante el tópico de Quevedo en la poesía mexicana contemporánea, también para peques. Basta con salir al jardín y ver de otro modo esa (en apariencia) insignificante seta...
            Se habla de Una extraña seta en el jardín en La Lectora errática, Un mundo entre hojas, Domẽstika o en la Revista de literatura infantil y juvenil LIJ Ibero. Luis Eduardo García inquieta, pero se sostiene, como apunta Juan Manuel Portillo. No es una poética incoherente que resulte del mero artificio inconexo que supone, a veces, la experimentalidad. El proyecto del poeta mexicano es complejo y requiere una aproximación, pues se trata sin duda de una de las poéticas más particulares de lo que se viene publicando últimamente.
La semana pasada nos enganchó 121:08; si volvemos a hablar de Luis Eduardo García es porque en cada una de sus obras se dan cita distintos registros, fuera, todos ellos, de los lugares comunes. Aprovechen que ya se puede salir a la calle para conseguir Una extraña seta en el jardín. Lo hicimos en el IES Bellaguarda, como queda reflejado en los comentarios de estudiantes de la ESO. Si no, vean de momento cómo nos lo presentó en plena cuarentena:


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