domingo, 2 de enero de 2022

Ya nda / Semillas / Seeds

 

Ya nda / Semillas / Seeds (Ya mfeni, 2021) es la reciente publicación de Rosa Maqueda Vicente (Valle del Mezquital, Hidalgo): un cuidado trabajo colaborativo sobre la experiencia de la naturaleza en la cultura hñänhu.





            Vinculado con el proyecto CORPYCEM, no puede contar con mejor prólogo que el de Carmen Alemany Bay; quien destaca «el bestiario y el mundo vegetal como símbolos verticales de libertad, de vuelo, de regocijo. [...] aflora también el pasado precolombino a través de la mención del “gran Quetzalcóatl”, o de los antiguos templos que se fusionan con las hormigas mientras las “nubes tejen” y la tierra y el cielo se alían con las estrellas» (11).

            La edición trilingüe (en hñänhu y español por Maqueda; en inglés por Nora Carolina Bloem) se nutre de la revisión en hñähñu de Roberto Aurelio Núñez López y de las ilustraciones de Edgar Bryan Camacho Maqueda, Paulina Hernández Gutiérrez y Alan Christian Maqueda Gálvez; mientras que el diseño de portada se debe a Celeste Jaime.

            Los dieciséis poemas tienen como hilo conductor lo vegetal. Cada elemento imbrica una serie de símbolos que alimentan tanto la sonoridad de la lengua originaria como las imágenes, por ejemplo, a través de la sangría que vemos en el fragmento citado a continuación, donde se alude al caso mencionado por Alemany. Su título, «Ya fat´i / Ecos / Echoes»:

 

Hmü´ye

ya muxmi pani ya ra nhuit´itho

ra nguú ha ra Mameni

´ne ya dänga

nguú

 

                ha ra feni

bi ja,

                Et´axäkak´ëngüi,

yá nda hinda ´medi

 

Hmü´ye

gotas de llovizna

entibian los templos vacíos

de la gran Tollan, Teotihuacán y

Tikal

 

en el eco

de la memoria

                está, Quetzalcóatl,

persiste su semilla

 

Hmü´ye[1]

drops of misty rain

warm the empty temples

of the great Tollan, Teotihuacan and

Tikal

 

in the echo

of the memory

                is, Quetzalcoatl,

his seed remaining

(20, 22, 24)

 

En el transcurrir de la memoria, por la que hablamos de historia, crece el fruto que encarna «Mäka nda / Semilla / Seed» (28-29); y se conforma, así, el terreno que focaliza Paulina Hernández Gutiérrez en torno al significado de lo femenino mediante la técnica de acuarela.

            La estructura sintáctica, sostenida por Roberto Aurelio Núñez López, establece las pausas que oxigenan los certeros mensajes que concatenan los elementos reales (cual quelite, calabaza o milpa) con la cosmovisión primigenia. Tamaña precisión del lenguaje, con acento en los adjetivos, se aproxima al haiku que podría darse con el poema «Ra ýoxui ýe / Lluvia nocturna / Night rain» (56):

 

Da ja ndunthi ra ýe

hindí ja ra ntuni.

Ya dí handí ya johya.

 

Llueve fino,

silencioso.

Destellos de esperanza.

 

It rains lightly,

quietly.

Glimmers of hope.

 

Otro elemento, también natural, el viento: que posibilita la comunicación propia de la lengua zoque. Lluvia y viento, pues, traen el mensaje a la madre tierra; que no por casualidad, si seguimos la genealogía que trazó Alemany a propósito, en aquella ocasión, de Leticia Luna encarna una figura femenina como la madre o la abuela.

            Maqueda resulta ya una referencia de la poesía mexicana contemporánea por su coherente labor en los últimos años. A pesar de su formación en distintas universidades, la relación queda establecida no con otras obras o influencias literarias, como apunta Alemany, sino con el paisaje, la naturaleza y la habitabilidad del ser humano en la continuidad de genuinas tradiciones que caracterizan el espacio y el tiempo que nos ocupan. Próximamente, la poeta del Valle del Mezquital compartirá su trabajo para el público infantil, tal como adelantaron en la presentación de Ya nda / Semillas / Seeds gracias a Hmunts'a He̱m'i.



[1] God of Rain.

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